Pasos

La Samaritana

Jesús le respondió: «El que beba de esta agua tendrá nuevamente sed, pero el que beba del agua que yo le daré, nunca más volverá a tener sed. El agua que yo le daré se convertirá en él en manantial que brotará hasta la Vida eterna».

Jn 4, 13-14.

Fue realizado en 1799 por el escultor Roque López, discípulo predilecto de Francisco Salzillo, por la cantidad de 1.200 reales de vellón. Representa el encuentro de Jesús y la mujer de Samaria junto al pozo de Jacob, con la incorporación de un olivo natural como ornamento paisajístico.  Jesús, que se muestra sentado y en actitud declamatoria, viste con túnica morada y manto azul en terciopelo, bordados en oro fino y plata; y lleva sobre la cabeza una potencia en plata de 1848. La Samaritana destaca por su belleza y elegancia, incrementada por la riqueza de su vestimenta, bordada en seda murciana a la usanza del XVIII. Luce diversas joyas y porta la cántara de barro con la que va a recoger el agua en el pozo. Según la tradición, el escultor utilizó como modelo a la esposa de un vecino que tenía un puesto próximo al convento del Carmen.  En el año 1942, fue tallado por Andrés Pujante el trono de estilo isabelino, dorado e iluminado por medio de unos suntuosos candelabros con cera. Es el paso más ancho de la Semana Santa murciana y costó 8.000 pesetas. Anteriormente, el paso era cargado por el gremio de panaderos, según consta en un protocolo del notario Mondéjar López datado en 1800.

El paso es portado por 26 nazarenos estantes. Tiene un peso de 1.020 kilogramos en procesión.

Cabo de andas: D. José Manuel Cano Nicolás

Camarería: D. José Luis Morga Baleriola

Celador de Hermandad: D. Jesús Bejar del Toro