Pasos

La Dolorosa

Luego dijo al discípulo: «Aquí tienes a tu madre». Y desde aquel momento, el discípulo la recibió en su casa.

Jn 19, 27.

Fue tallada en 1787 por Roque López, el más reconocido de los discípulos de Francisco Salzillo, y su entrega y traslado tuvieron lugar el 2 de abril del mismo año desde el convento de Santa Clara La Real hasta el del Carmen. Sigue la tipología de la Virgen de los Dolores creada por su maestro, que tanta fama y éxito le proporcionó. Es imagen de vestir, que luce habitualmente vestido rojo y manto azul. Ofrece los brazos abiertos, con las palmas de las manos hacia arriba y la mirada en el cielo, lo que, unido a la boca entreabierta y unos grandes ojos, de los que resbalan lágrimas de cristal, permite transmitir al espectador un dolor desgarrado por la muerte del Redentor. El trono realizado por José Jiménez Arróniz y dorado por Riera en 1892 es el único de la procesión que se salvó de la Guerra Civil. Cuenta con ocho candelabros para un total de ochenta y ocho tulipas conteniendo velas, mientras que la Virgen se alza sobre un pedestal soportado por cuatro grifos, seres mitológicos con cabeza de águila y garras de león.

El paso es portado por 24 nazarenos estantes. Tiene un peso de 680 kilogramos en procesión.

Cabo de andas: D. Juan Antonio Martínez Romero

Camarería: Dña. Begoña Fernández-Delgado Cerdá

Celador de Hermandad: D. Juan Pardo Máiquez