Pasos
El Cristo de la Sangre
Después tomó una copa, dio gracias y se la entregó, diciendo: «Beban todos de ella, porque esta es mi Sangre, la Sangre de la Alianza, que se derrama por muchos para la remisión de los pecados.»
Mt 26, 27-28.
Obra maestra de Nicolás de Bussy del año 1693, por la que cobró doscientos cincuenta reales de a ocho de plata vieja. Es el Titular de la Archicofradía y representa el simbólico “Lagar místico”, donde Jesucristo vierte la sangre redentora procedente de sus llagas, sobre la que pisa, mientras un ángel-niño recoge en un cáliz la que brota del costado. La anatomía de Cristo es precisa y delicada, y su rostro expresa profundo dolor y entrega. La talla constituye un hito en la representación escultórica de esta iconografía. La imagen de Jesucristo, seriamente dañada durante la Guerra Civil, fue restaurada en profundidad por el escultor José Sánchez Lozano. Durante el proceso, se encontró en su interior una cédula escrita por Nicolás de Bussy, en la que el artista plasma su fuerte personalidad y carácter ascético, así como sus propósitos en la ejecución de la obra, con las que intentaba avivar la fe y piedad de los fieles. En 2011, dentro de los actos conmemorativos del VI Centenario de la Archicofradía, estrena un trono barroco. Escoltan al Titular de la Archicofradía cuatro policías municipales en uniforme de gala. Tras el paso, el Palio de Respeto, de seis varales.
El paso es portado por 26 nazarenos estantes. Tiene un peso de 1.037 kilogramos en procesión.
Cabo de andas: D. Ángel Javier García Gómez
Camarería: Dña. María Ruiz Morata y D. Rafael Melendreras Ruiz
Celador de Hermandad: D. Juan Basilio Castaño Soria
