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Bienvenido a esta página electrónica, donde podrás encontrar una información ordenada, de carácter multimediático, sobre la Real, Muy Ilustre, Venerable y Antiquísima Archicofradía de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo.
A la hora de escribir esta salutación, reparo en la capacidad de adaptación a los instrumentos de comunicación, vigentes en cada momento de su historia, de una institución que tiene más de seiscientos años de antigüedad; exactamente seiscientos veinticinco años, pues fue fundada el 11 de abril de 1411. Hace varios siglos, la información se instrumentaba en crónicas dispersas, decretos tardíos (obedézcase, pero no se cumpla) misivas y correspondencia epistolar dirigida, mayormente, a quienes tenían no pocas dificultades para leer aquellos textos que también eran escritos, en muchas ocasiones, en forma de difícil comprensión.
Nuestra institución ha acreditado a lo largo de su historia esta capacidad de adaptación. Hemos estados presentes, en la Ciudad de Murcia, en los tiempos previos a la unificación de España, que culmina territorialmente con la toma de Granada en 1492, habiendo pasado el Trono por las casas de Trastámara, Austrias (Habsburgo), Borbón, Bonaparte y Saboya, y el actual monarca borbónico Felipe VI. Hemos estado coexistiendo en tiempos de las Guerras Italianas, en las de Sucesión, de la Independencia, en las Carlistas, de los dos periodos republicanos y en la Guerra Civil Española y su posterior Dictadura. Hemos superado crisis de toda índole, epidemias mortales e, incluso, los ataques desde el poder para abolir y suspender las Cofradías, perpetrados por Carlos III y, posteriormente, en el Trienio Liberal, la Desamortización y la II República.
La razón de nuestras resistencia y supervivencia radica, única y exclusivamente, en la fe de una Ciudad y de una Cofradía que rinde culto a la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, transfundida salvíficamente durante siglos a todos los cofrades que hemos formado -y seguiremos formando- los eslabones de esa férrea cadena que nos ayuda a caminar juntos en la fe y frente a la adversidad.
Carlos Valcárcel Siso
Mayordomo-presidente



